Me gusta de forma insistente viajar por África. Hace ya muchos años que recorro el continente de cualquier forma. Aunque soy abogado, intento pasar de la toga a Togo en cuanto puedo.

He visitado cuarenta países y cientos de lugares distintos. Me gustan sus historias: me alegran, me inspiran y muchas veces me sobrecogen. La pasión por África, dicen… No tengo respuesta, ni sé cómo inicié el asunto hace algo más de veinte años..

Mis viajes empiezan con una mochila y bastante buena disposición. La curiosidad cabe en cualquier lado; así que todo es lanzarse. Luego muestro las imágenes, ilustrándolas con esbozos de historias o historias completas. Intento traer conmigo siempre parte del continente para mostrarlo a los de aquí. Luego, con la excusa de devolverlo a sus dueños, me embarco en otro viaje de vuelta hacia el sur del sur.

 

Sigo recopilando historias y paisajes, acompañándolos de fotografías. Ese interés por África es la puerta para más viajes que alimentan a su vez más historias. Conrad, Hemingway, Kapuscinski, Bowles, H. Rider Haggard, Dinesen o Saint- Exupery –cómo dejarlo de lado–… Los grandes viajeros y descubridores inspiran mis viajes, claro que sí.

Aunque tengo que reconocer que yo me siento en África muchas veces más como Nigel Barley, el inocente y despistado antropólogo que no acababa de entender qué ocurría a su lado cuando estudiaba a los Dowayo de Camerún.

 jamunarriz@mambiliafrica.com.mx